08 septiembre 2011

Aparente contradición

Al contrario de lo que pasa con un libro, en el que para leer una pagina primero hay que pasar la anterior, en la vida la única forma, real, de pasar  pagina es comenzando a leer, primero, la siguiente y solo entonces y nunca antes se pasa de pagina.

Me viene esto a la memoria por una conocida mía, que se empeña en para dejar un novio tener primero, ya, otro. Y, siempre hace igual; con lo que al final en vez de un nuevo novio lo que tiene, siempre, es un mal rollo.

Y, le parece que eso es pasar pagina. Pero eso no es pasar pagina; eso es saltarse la pagina que hay en medio.

Saltarse las paginas que no nos gustan es una excelente forma para no entender nada del libro de la vida; que es un libro que por supuesto no se parece a ningún otro, ni falta que le hace.



Llenar una copa, si la tenemos llena de otra cosa, requiere antes vaciar la copa.

El vacío, que puede parecer, pues, una clara negación de la vida, es sin embargo un estadio más de ella sin el cual no puede haber renovación. Saber vaciar la vida, soltar lastre, es una condición imprescindible para saber abrirse a la vida. No hay un nuevo día sin una noche previa.

En la oscuridad de la noche, en la desnudez de nuestro ser, es donde se encuentra la llave que nos permite establecer un nuevo nexo con la vida.

Pero ahora a ver como se lo explico.

07 septiembre 2011

Arrugas

Del alma y de la vida.

Carne, locuaz, contando al mundo lo que en secreto siente cuando nadie la ve.

No saben mentir, no saben callar.

Voz hecha carne.



(Buena y mala fortuna, las dos, es que tanta mirada no sepa leer, no sepa ver, no sepa escuchar y por ello secretos que se muestran desnudos sigan aun y pese a ello siendo secretos)

26 agosto 2011

No te enfades, pero...

Tu nombre me sabe a él. 

Es normal que así sea. (La mitad de lo que hacemos en nuestra vida es respuesta a lo que nos ocurre en ella, como la mitad de lo que nos ocurre es la consecuencia de lo que hacemos). Y, te has asegurado de que eso así sea, eso es todo.

Ahora mismo, mientras escribo esto, tú estas durmiendo con él o lo que sea que estáis haciendo. Abre los ojos, despierta: si me amaras eso no sería así. No sería posible. No habría modo: vives en la España del siglo XXI y te acuestas con quien quieres y cuando quieres y como quieres; no eres una esclava y lo sabes.

No me amas. Es así de sencillo.

Pero...

Si no me amas...

¿Para que calentarte la cabeza o calentarme la mía ??

Tú eliges.



31 julio 2011

Hay días y días

Hay días en los que sin motivo aparente se agolpan los recuerdos y sádicos muerden y desgarran.

En esos días el dolor no deja espacio para la reflexión. Sera mucho después cuando surja la pregunta de como es posible que alguien niegue la existencia de algo que es capaz de doler tanto. ¿Qué es si no alma eso que así duele y revienta y aúlla e inunda el universo entero y todos sus tiempos con este inarticulable y mudo grito?

Ignoro lo que es el alma pero el alma existe. Lo sé por que me duele, como ninguna otra cosa puede doler.

27 julio 2011

Un ramito de violetas

Ahora mismo, por una casualidad, he dado con un vídeo y una canción que hará unos 20 o más años que no escucho. Pero es una canción especial, en mi vida al menos. Durante un tiempo, cuando por azar la escuchaba  me hacía sentirme comprendido. Y, hasta dolía menos el secreto y que el secreto fuera secreto.



Yo no era ese marido, desgraciado como solo puede ser alguien que no es capaz de comunicarse con la persona que ama ni aun cuando se acuesta con ella todas las noches y con ella al lado se duerme y con ella al lado se levanta. No, yo no he tenido tanta suerte.

Tampoco le he podido enviar esas cartas; no en papel. Me he tenido que limitar a las posibilidades que he tenido. Pero aun así hice lo que pude, como pude; mientras pude. Y, al escuchar la canción veo un hombre escribiendo, a sabiendas de que no puede esperar nada a cambio. Qué aquello que hace cumplirá su función, pero que en realidad la persona a la cual todo se destina... creerá conocerte, claro, pero jamás sabrá quién eres. Te imaginará y se equivocará. 

Nunca sospechara el precio que pagaste, el que continuas pagando; ni que volverías a pagarlo de poder.

18 julio 2011

Odio los silencios

Dicen que el silencio es el arma del diablo. Es el silencio tumba que se abre entre los mundos. Silencio es lo que guardan los muertos, ya para siempre. Es el silencio el no perfecto,  que todo lo niega y nada dice. Es de silencios y no de fuegos que esta hecho el infierno y de silencios las alas del diablo. De silencios hecha esta la carne del olvido.


En fin, dado que hay silencio, ese silencio, asesino de esperanzas, sueños y anhelos (...) llenemos la vida de ruidos, mentiras y autoengaños que nos hagan sentir, aun a sabiendas de que es mentira, que lo que hay no es silencio. Qué lo que hay quizá sea algo que merezca un nombre...




¡Qué pena que los ruidos no puedan matar los silencios!

24 junio 2011

La carta de una desconocida, Bambi y Cyrano de Bergerac

Hace ya unos días, en realidad unas semanas, me encontré en el blog de Layla con una reseña de una obra de Stefan Zweig. Carta de una desconocida, se llama el librito.

Tanto el autor como la obra me eran desconocidos, pero por lo que leí a Layla lo primero que pensé fue un "lo tengo que leer". A lo cual sobrevino un repentino "¡¡¡ Quieto y parao, loco, que no sabes donde te metes!!!" y desde luego no lo pienso leer. Tengo mis razones y es que mujeres como la de de esa historia no existen, son solo fantasía que vive y respira en los sueños de los hombres; pero no hay mujeres que amen de esa forma. Por mucho que los hombres las soñemos. No me deseo ningún mal innecesario y como en alguna parte ya dejo dicho el propio Stefan Zweig "el amor es como el vino, y como el vino también, a unos reconforta y a otros destroza" y solo me faltaría a estas alturas de mi vida leer las cartas póstumas, y ficticias, de una mujer que me despertara tierna devoción y pese a saber que no es más que un personaje literario, declarando su amor a vete tu saber quién pero en todo caso a un quién que no soy yo; Al igual que hay quien en el cine llora viendo la muerte de la madre de Bambi me podría ocurrir no ya llorar con las cartas de esa desconocida, peor, podría suceder que terminara enamorado de ella; lo que a todas luces no es para nada deseable. Puede parecer que exagero, lo comprendo pero yo me entiendo.

Dicho lo anterior, prosigo contando que...

 Pensando y requetepensando la cosa y el asunto comprendí, o me pareció, comprender que si tal libro existía se debía por entero a que su autor es masculino, pues aunque lo intente, que sí que lo intente, no encontré modo, de imaginar una mujer creando una historia como esa, salvo invirtiendo para ello los protagonistas; con lo que el libro pasaría a llamarse Carta de un deconocido que ya no desconocida. Y, tras ello me quede tranquilo, dando ya el asunto por zanjado y las ganas de hacerle a Layla un comentario acalladas por no parecerme cortes decirle allí lo que de todo aquello pensaba.

Andaba yo ya  de lo más tranquilo con el asunto cuando me dio, aprovechando la cena, por encender un rato la televisión y todo ello con tan mal o buena fortuna que mira por donde emitían la película culpable de mi única carta de amor jamás escrita...

Cyrano de Bergerac  , se llama la película, basada en una obra de teatro del mismo nombre que se inspira en la vida de un escritor del siglo XVII

En ella se nos cuenta la historia de un hombre por amor obligado a ayudar a que la mujer que ama se quede con otro. Así vive y así muere. Pero esta historia que es una forma diferente de contar la misma historia de la novela de Stefan Zweig tiene con ella una diferencia fundamental. Aquí el que ama es un hombre y no una mujer, aquí la persona amada es una mujer y no un hombre. Y, la obra de teatro en la que se basa la película fue escrita por un hombre...

Curioso, cuando menos parece que me equivoque. Si, Cyrano lo pudo escribir un hombre entonces la carta de una desconocida también la pudo escribir una mujer. Debo pensar que sí.

En fin, quizá la respuesta sea sencilla, quizá simplemente quizá.

Quizá si existen seres capaces de amar de ese modo que la mayoría solo somos capaces de imaginar cuando soñamos que otros nos amen a nosotros de esa forma, pero sin que nosotros sepamos amar de ese modo. Pues me consta de que algún Cyrano nació y realmente respiro el aire que todos compartimos, de ello puedo dar fe, por ello, debo decir también que seguro, en alguna parte, a la que yo seguramente jamás llegare, hay una, dos o más desconocidas escribiendo ahora una carta que otros soñamos y jamás conoceremos.

En fin, mientras algunos quedamos condenados a leer y releer una y otra vez, hasta el fin de nuestros días, El amor de Erika Ewald, también escrito por Stefan Zweig, siempre nos podremos consolar viendo la película del bueno de Cyrano, de la que ahora os dejo un trayler, y por supuesto leyendo esa carta de una desconocida a un hombre que nadie salvo ella sabe quién es. Y, es que mal que me pese y pese a todo, seguro que la termino leyendo.

28 mayo 2011

A veces...


(A veces las palabras debieran ser innecesarias)

27 mayo 2011

La niña invisible

Esto va ser largo de contar...

Me propongo hacer algo que ni yo sé que tal me va salir. Pero me dices que el resultado te gustara y que digas eso, no lo puedo evitar, me suena mal. Entonces y sin necesidad me pides disculpas y al final termino pidiéndotelas yo por hacerte sentir que me las tienes que pedir. 

Voy intentar explicarme:

Aquel día un conocido y yo paseando, no sé ya como, comenzamos hablar de determinado comportamiento que caracteriza a algunos seres humanos. Me contó la historia de una mujer que enamorada del hombre con el que estaba, decidió montarse otra relación paralela con otro hombre. El se entero y la dejo sin más y es que desde que la humanidad es humanidad no hay mejor forma de decir no aun hombre que estar con otro (mal que le pese a alguna) todo lo cual resultaba sorprendente dado que se supone que la mujer, insisto, estaba enamorada del primero.  Entendámonos, hoy en día esta de moda usar una palabra, pareja, que es un comodín que sirve para cualquier cosa; su uso es una forma cómoda de dejar claro que somos personas tolerantes, que no nos metemos donde no nos llaman y por lo tanto respetamos el derecho de cualquiera a llevar su vida sentimental y sexual como más le plazca. También es un modo de dejar claro que las viejas palabras ya no nos sirven. Novios, prometidos, matrimonio; esas son palabras que suenan mal y es que suenan a compromiso y esa palabra compromiso parece estar reñida con la palabra libertad. Por otro lado, la lengua es un organismo vivo y la nuestra al igual que cualquier otra nace, se desarrolla y terminara muriendo o sea cambia. La palabra amor por ejemplo, con frecuencia, no tiene ahora exactamente el mismo significado que en mi infancia. Hoy en día existen lo que llamamos amistades de fin de semana, que  sirven para echarse unas risas tomando unas copichuelas pero que mejor no esperes más y del mismo modo o parecido existen amores de quita y pon que no implican compromiso ninguno. Me parece bien, el error sería creer que tenemos una amistad distinta a la que realmente tenemos o sentimos un amor diferente al que sentimos; pero eso es todo.

Pues bien, la relación que esa mujer tenía con ese hombre es anterior a ese cambio en el lenguaje. El no era su pareja, era su novio. Pero lo que importa no es ya esa relación de noviazgo, es lo que ella sentía y el por ella. Y, es que para lograr explicarme necesitamos hablar de sentimientos. Mantener una relación de noviazgo  significa muy poco, en realidad no significa nada salvo cara a la galería de la opinión ajena; lo único que importan son los sentimientos. Pero a la opinión ajena, por entonces, eso pese a todo, la relación por la relación, le parecía importante. Todo eso ella lo sabía y le dio igual. Una mujer inteligente hace algo a sabiendas de que se esta jugando arruinar lo que sus propios sentimientos le hacen ver como algo de lo más deseable, poder compartir su vida con el hombre al que quiere. Bueno, casi me sonrojo al escribir esto, vale, de acuerdo, cierto y por supuesto y faltaría mas y desde luego; claro que una mujer puede hacer con su cuerpo lo que le salga de la real gana que para eso es suyo y no de los demás y no quisiera que lo dicho antes pareciera querer insinuar lo contrario. Que no, que por supuesto no es eso lo que quiero decir. Que lo que digo o intento es otra cosa. Que lo que digo es que ella quería pasar la vida con el primer hombre pero a la vez hizo imposible su deseo.

¿Qué la movió a ello?
Yo no lo entendía.
Le pregunte al conocido que me lo contó si él le encontraba explicación.

Según él todo fue un problema surgido de la propia biografía de aquella mujer, lo resumió en dos palabras. Éxito social; así lo llamo.

Ella, por lo visto, fue alguien que nació en un pueblo pequeño y allí creció; guapa, inteligente y formal; esas tres características suyas pronto hicieron que todas las miradas de aquel pequeño pueblo se centraran en ella.
Fue la niña ejemplar para los padres de sus propias amigas, la adolescente con la que soñaban todos los vecinos de su edad, la joven ejemplar a los ojos de adultos, jóvenes y niños; la mas respetada y admirada del colegio e instituto por estudiantes y profesores. Nadie había en todo el pueblo que esperara que ella fuera humana, que cometiera errores. De ella solo se esperaba lo mejor y con la certeza de que cada día eso y solo eso es lo que ella desbordaría. Excelencia.

Claro que una mujer como esa, que hasta por lo visto tenía buen gusto, pudo elegir al hombre que le salio de la gana. Y, se fue a enamorar de uno un poco distinto al común de los mortales. Mala suerte, que se le va hacer. Aquel hombre no la miraba, pese a estar enamorado de ella, como si ella fuera la encarnación humana de la perfección. La miraba como a una mujer de carne y hueso. Conocía la virtudes de ella, cierto, pero también defectos. Le gustaban algunas cosas de ella, otras no. Su error fue enamorarse del único hombre que    la veía. Todos los demás, al igual que el resto de los humanos, en vez de verla a ella lo que veían era la encarnación de un idea.

Yo creo que quizá eso fue lo que hizo que se enamorara de él. Pero da igual. Él estaba enamorado de ella y no de lo que ella parecía ser. Según el conocido que me lo contó eso fue lo que destrozo la relación.

Cuando a un ser humano le enseñas desde niño, que es una estrella ya no sabe mirar a los demás humanos salvo desde demasiado alto. O, eso me decía el conocido; los sentimientos del hombre del que estaba enamorada no le importaron, ella necesitaba aplausos como otros necesitamos el aire que respiramos; el no la aplaudía o si lo hacía nunca lo hizo en la medida que ella necesitaba pero había otros que si la aplaudían y con uno de esos otros ella comenzó una relación simultanea. Uno era el hombre que ella quería, otro el que le daba lo que ella quería. Los necesitaba a los dos.

Pero claro, nadie puede a la vez tener la mano abierta y cerrada. Hay que elegir. Ella no eligió, lo quiso todo. Fin de la historia.

Es solo una historia. Un caso. Pero hay otros. Yo ya le llamo a ello el "síndrome de éxito social", ignoro si los psicólogos ya lo han estudiado o aún no; pero de los cuatro casos paradigmáticos que conozco, personalmente, de ese síndrome dos, a día de hoy, reciben tratamiento psiquiátrico y los otros dos cuando menos terapia psicológica. El caso del que me hablo ese conocido ni idea de que tal le va.

En los últimos años he dedicado mucho tiempo a tratar de comprender lo que acabo de decir y actualmente la teoría que manejo para tratar de comprender a las personas que padecen este síndrome es mucho más compleja. De hecho y de no ser por que una de las personas que mas me importan estoy convencido que lo padece hasta es posible que escribiera un libro sobre ello, en lugar de un post en un blog, dado el enorme número de paginas que tendría que llenar para contar lo que me parece haber descubierto.

Por eso, Marta, cuando un ser humano va hacer algo y antes de ver el resultado otro va y le dice algo como "me gustara" dejando implícito que si lo hace él lo hará bien y tratándose de algo de resultado tan dudoso como lo que me proponía que hasta los mejores profesionales que se dedican a ello a veces les sale un churro en lugar de lo que pretendían pues...

Pues sencillamente me imagino a una niña, idolatrada por todo un pueblo, a la que le dicen una y otra vez las palabras, miradas, gestos, poses de todo ese pueblo lo que tu vas hacer nos encantara. Y, a esa niña que tonta no es y que en el fondo sabe que también a ella como a cualquier otro ser humano algo le puede salir mal y no quedar "a la altura" de lo esperado...

Me la imagino temblando, por si pese a todo le sale mal. Temblando por si los demás descubren que también ella es de carne y hueso. Que también ella comete errores y que es tan capaz de meter la pata como cualquiera. A esa niña a la que nadie ve. Desplazada por esa otra niña, ficticia, que solo existe en la fantasía de los demás y a la que tanto admiran. Y, la niña tiembla pensando en en que sucederá el día en que toda esa gente que la admira descubran que en realidad lo que admiran no es más que un película mental que ellos se han gestado, secuestrándola en ella; convirtiéndola en un mero personaje de fotonovela, en la cual ella pone la cara para la foto y ellos le escriben la historia.

Una niña incapaz de sentirse amada, pues sabe que no la ven; nadie la ve. Nadie la conoce. Y, nadie puede amar a quien no conoce de nada. Una niña repleta de secretos.

Una niña que sabe que solo se gana a los demás cuando les vende la película que ellos quieren ver. Que solo se siente medio real, entre los demás, cuando la aplauden pues toda su vida le enseño que cuando no le aplauden para ellos ella no existe.

No, Marta, cuando yo voy hacer algo, mejor, esperemos a que lo haga y luego ya veremos si lo que he hecho nos gusta o no.


26 mayo 2011

Para una "requetepeina"

Por casualidad y buscando un vídeo he terminado dando con este otro. Y, de estar de lo más serio, dándole vueltas y más vueltas a como podrían decirse ciertas cosas sin arriesgarse a que resultaran inoportunas, he pasado primero a sonreír y luego a reírme. Ni idea de donde sale realmente ese vídeo, no me importa; lo único que cuenta es que dice lo que yo quería decir y sin herir a nadie. Por lo tanto aprovecho y lo dejo aquí.



(¡Lastima que yo no sepa hablar de ese modo!)

:-)