10 marzo 2010

Me lo iba callar...


...Pero cedo a la tentación y lo digo:

Cada vez me asombra más la facilidad con la que llamamos amor a cualquier cosa con tal de que de lejos y bien maquillada se le parezca.

8 comentarios:

rblanco dijo...

¡Ay, Manuel, Manuel! Qué pensé que nos habías abandonado. Me alegro de tu vuelta.

Y no te calles, hombre, que tienes razón. Que parece que Cupido en lugar de lanzar flechas con un arco, las lanza con ametralladora.

Besos
Sofi

Nes dijo...

Hola Manolo, la verdad es que ya estaba harto de ver la huella del lobo cada vez que miraba en tu blog.

Pensé ¿acaso este hombre nos dejaría?.

Me alegro de tu vuelta, no te calles, cuentanoslo todo, un saludo.

anx dijo...

Hola. Te refieres al Amor romántico? El amor confluente es más convencional pero pasionalmente a mí no me convence. Me conecto, sintonizo y me dejo llevar (el turn on, tune in, drop out de Tim Leary) pero nada. Soy un sacacorchos que siempre gira a izquierdas. Tiene sentido cambiar?

anx dijo...

Me quedo en SantiagO Para-Noia no hay nada.

Anónimo dijo...

Es nuestr propia mala autoestima la que hace mella finalmente en el amor que decimos tenernos unos a otros...¡tan mal nos amamos, que amamos de la misma forma a los demás!
Algun@s tratando de huír de su desamor o egoísmo, tratan de inventarse nuevos amores, queriendo ocultar su trmendo EGOISMO

Manuel Miraflores dijo...

Hola Sofi.

Hola Nes.

Lo siento. Es que he tenido que tomarme una especie de vacaciones con el blog, para despejarme un poco la cabeza y poder ver hacia donde quiero encaminarme realmente.

... Pero ya he vuelto.

En cuanto a lo de callarme o no...

Me temo que simplemente a veces no somos libres para ciertas cosas y yo no puedo, por motivos personales míos, ser del todo sincero con este tema. No públicamente.

Manuel Miraflores dijo...

Anx...

Estoy, puedes creerme, harto de jugar al gato y al ratón con las palabras.

¿Quieres hablar de amor?

¿Seguro?

No.

Seguro que no. Para nada.

Solo quieres jugar.

Manuel Miraflores dijo...

Anónimo...

Pues seguro no lo estoy, pero bien pudiera ser que tengas toda la razón y cuando menos lo que dices, seguro que, es parte de la explicación.

Pero sospecho que en todo esto hay más que eso. Miedo a no valer si no se es amado. El querer usar las miradas ajenas como espejo de la valía propia. EL ser incapaz de formarse una opinión sobre un@ mism@ salvo si es a través de opiniones ajenas. El saber solo mirarse a uno mimo o misma a través de los ojos de los demás.