01 julio 2011
24 junio 2011
La carta de una desconocida, Bambi y Cyrano de Bergerac
Hace ya unos días, en realidad unas semanas, me encontré en el blog de Layla con una reseña de una obra de Stefan Zweig. Carta de una desconocida, se llama el librito.
Tanto el autor como la obra me eran desconocidos, pero por lo que leí a Layla lo primero que pensé fue un "lo tengo que leer". A lo cual sobrevino un repentino "¡¡¡ Quieto y parao, loco, que no sabes donde te metes!!!" y desde luego no lo pienso leer. Tengo mis razones y es que mujeres como la de de esa historia no existen, son solo fantasía que vive y respira en los sueños de los hombres; pero no hay mujeres que amen de esa forma. Por mucho que los hombres las soñemos. No me deseo ningún mal innecesario y como en alguna parte ya dejo dicho el propio Stefan Zweig "el amor es como el vino, y como el vino también, a unos reconforta y a otros destroza" y solo me faltaría a estas alturas de mi vida leer las cartas póstumas, y ficticias, de una mujer que me despertara tierna devoción y pese a saber que no es más que un personaje literario, declarando su amor a vete tu saber quién pero en todo caso a un quién que no soy yo; Al igual que hay quien en el cine llora viendo la muerte de la madre de Bambi me podría ocurrir no ya llorar con las cartas de esa desconocida, peor, podría suceder que terminara enamorado de ella; lo que a todas luces no es para nada deseable. Puede parecer que exagero, lo comprendo pero yo me entiendo.
Dicho lo anterior, prosigo contando que...
Pensando y requetepensando la cosa y el asunto comprendí, o me pareció, comprender que si tal libro existía se debía por entero a que su autor es masculino, pues aunque lo intente, que sí que lo intente, no encontré modo, de imaginar una mujer creando una historia como esa, salvo invirtiendo para ello los protagonistas; con lo que el libro pasaría a llamarse Carta de un deconocido que ya no desconocida. Y, tras ello me quede tranquilo, dando ya el asunto por zanjado y las ganas de hacerle a Layla un comentario acalladas por no parecerme cortes decirle allí lo que de todo aquello pensaba.
Andaba yo ya de lo más tranquilo con el asunto cuando me dio, aprovechando la cena, por encender un rato la televisión y todo ello con tan mal o buena fortuna que mira por donde emitían la película culpable de mi única carta de amor jamás escrita...
Cyrano de Bergerac , se llama la película, basada en una obra de teatro del mismo nombre que se inspira en la vida de un escritor del siglo XVII
En ella se nos cuenta la historia de un hombre por amor obligado a ayudar a que la mujer que ama se quede con otro. Así vive y así muere. Pero esta historia que es una forma diferente de contar la misma historia de la novela de Stefan Zweig tiene con ella una diferencia fundamental. Aquí el que ama es un hombre y no una mujer, aquí la persona amada es una mujer y no un hombre. Y, la obra de teatro en la que se basa la película fue escrita por un hombre...
Curioso, cuando menos parece que me equivoque. Si, Cyrano lo pudo escribir un hombre entonces la carta de una desconocida también la pudo escribir una mujer. Debo pensar que sí.
En fin, quizá la respuesta sea sencilla, quizá simplemente quizá.
Quizá si existen seres capaces de amar de ese modo que la mayoría solo somos capaces de imaginar cuando soñamos que otros nos amen a nosotros de esa forma, pero sin que nosotros sepamos amar de ese modo. Pues me consta de que algún Cyrano nació y realmente respiro el aire que todos compartimos, de ello puedo dar fe, por ello, debo decir también que seguro, en alguna parte, a la que yo seguramente jamás llegare, hay una, dos o más desconocidas escribiendo ahora una carta que otros soñamos y jamás conoceremos.
En fin, mientras algunos quedamos condenados a leer y releer una y otra vez, hasta el fin de nuestros días, El amor de Erika Ewald, también escrito por Stefan Zweig, siempre nos podremos consolar viendo la película del bueno de Cyrano, de la que ahora os dejo un trayler, y por supuesto leyendo esa carta de una desconocida a un hombre que nadie salvo ella sabe quién es. Y, es que mal que me pese y pese a todo, seguro que la termino leyendo.
03 junio 2011
28 mayo 2011
27 mayo 2011
La niña invisible
Esto va ser largo de contar...
Me propongo hacer algo que ni yo sé que tal me va salir. Pero me dices que el resultado te gustara y que digas eso, no lo puedo evitar, me suena mal. Entonces y sin necesidad me pides disculpas y al final termino pidiéndotelas yo por hacerte sentir que me las tienes que pedir.
Voy intentar explicarme:
Aquel día un conocido y yo paseando, no sé ya como, comenzamos hablar de determinado comportamiento que caracteriza a algunos seres humanos. Me contó la historia de una mujer que enamorada del hombre con el que estaba, decidió montarse otra relación paralela con otro hombre. El se entero y la dejo sin más y es que desde que la humanidad es humanidad no hay mejor forma de decir no aun hombre que estar con otro (mal que le pese a alguna) todo lo cual resultaba sorprendente dado que se supone que la mujer, insisto, estaba enamorada del primero. Entendámonos, hoy en día esta de moda usar una palabra, pareja, que es un comodín que sirve para cualquier cosa; su uso es una forma cómoda de dejar claro que somos personas tolerantes, que no nos metemos donde no nos llaman y por lo tanto respetamos el derecho de cualquiera a llevar su vida sentimental y sexual como más le plazca. También es un modo de dejar claro que las viejas palabras ya no nos sirven. Novios, prometidos, matrimonio; esas son palabras que suenan mal y es que suenan a compromiso y esa palabra compromiso parece estar reñida con la palabra libertad. Por otro lado, la lengua es un organismo vivo y la nuestra al igual que cualquier otra nace, se desarrolla y terminara muriendo o sea cambia. La palabra amor por ejemplo, con frecuencia, no tiene ahora exactamente el mismo significado que en mi infancia. Hoy en día existen lo que llamamos amistades de fin de semana, que sirven para echarse unas risas tomando unas copichuelas pero que mejor no esperes más y del mismo modo o parecido existen amores de quita y pon que no implican compromiso ninguno. Me parece bien, el error sería creer que tenemos una amistad distinta a la que realmente tenemos o sentimos un amor diferente al que sentimos; pero eso es todo.
Pues bien, la relación que esa mujer tenía con ese hombre es anterior a ese cambio en el lenguaje. El no era su pareja, era su novio. Pero lo que importa no es ya esa relación de noviazgo, es lo que ella sentía y el por ella. Y, es que para lograr explicarme necesitamos hablar de sentimientos. Mantener una relación de noviazgo significa muy poco, en realidad no significa nada salvo cara a la galería de la opinión ajena; lo único que importan son los sentimientos. Pero a la opinión ajena, por entonces, eso pese a todo, la relación por la relación, le parecía importante. Todo eso ella lo sabía y le dio igual. Una mujer inteligente hace algo a sabiendas de que se esta jugando arruinar lo que sus propios sentimientos le hacen ver como algo de lo más deseable, poder compartir su vida con el hombre al que quiere. Bueno, casi me sonrojo al escribir esto, vale, de acuerdo, cierto y por supuesto y faltaría mas y desde luego; claro que una mujer puede hacer con su cuerpo lo que le salga de la real gana que para eso es suyo y no de los demás y no quisiera que lo dicho antes pareciera querer insinuar lo contrario. Que no, que por supuesto no es eso lo que quiero decir. Que lo que digo o intento es otra cosa. Que lo que digo es que ella quería pasar la vida con el primer hombre pero a la vez hizo imposible su deseo.
¿Qué la movió a ello?
Yo no lo entendía.
Le pregunte al conocido que me lo contó si él le encontraba explicación.
Según él todo fue un problema surgido de la propia biografía de aquella mujer, lo resumió en dos palabras. Éxito social; así lo llamo.
Ella, por lo visto, fue alguien que nació en un pueblo pequeño y allí creció; guapa, inteligente y formal; esas tres características suyas pronto hicieron que todas las miradas de aquel pequeño pueblo se centraran en ella.
Fue la niña ejemplar para los padres de sus propias amigas, la adolescente con la que soñaban todos los vecinos de su edad, la joven ejemplar a los ojos de adultos, jóvenes y niños; la mas respetada y admirada del colegio e instituto por estudiantes y profesores. Nadie había en todo el pueblo que esperara que ella fuera humana, que cometiera errores. De ella solo se esperaba lo mejor y con la certeza de que cada día eso y solo eso es lo que ella desbordaría. Excelencia.
Claro que una mujer como esa, que hasta por lo visto tenía buen gusto, pudo elegir al hombre que le salio de la gana. Y, se fue a enamorar de uno un poco distinto al común de los mortales. Mala suerte, que se le va hacer. Aquel hombre no la miraba, pese a estar enamorado de ella, como si ella fuera la encarnación humana de la perfección. La miraba como a una mujer de carne y hueso. Conocía la virtudes de ella, cierto, pero también defectos. Le gustaban algunas cosas de ella, otras no. Su error fue enamorarse del único hombre que la veía. Todos los demás, al igual que el resto de los humanos, en vez de verla a ella lo que veían era la encarnación de un idea.
Yo creo que quizá eso fue lo que hizo que se enamorara de él. Pero da igual. Él estaba enamorado de ella y no de lo que ella parecía ser. Según el conocido que me lo contó eso fue lo que destrozo la relación.
Cuando a un ser humano le enseñas desde niño, que es una estrella ya no sabe mirar a los demás humanos salvo desde demasiado alto. O, eso me decía el conocido; los sentimientos del hombre del que estaba enamorada no le importaron, ella necesitaba aplausos como otros necesitamos el aire que respiramos; el no la aplaudía o si lo hacía nunca lo hizo en la medida que ella necesitaba pero había otros que si la aplaudían y con uno de esos otros ella comenzó una relación simultanea. Uno era el hombre que ella quería, otro el que le daba lo que ella quería. Los necesitaba a los dos.
Pero claro, nadie puede a la vez tener la mano abierta y cerrada. Hay que elegir. Ella no eligió, lo quiso todo. Fin de la historia.
Es solo una historia. Un caso. Pero hay otros. Yo ya le llamo a ello el "síndrome de éxito social", ignoro si los psicólogos ya lo han estudiado o aún no; pero de los cuatro casos paradigmáticos que conozco, personalmente, de ese síndrome dos, a día de hoy, reciben tratamiento psiquiátrico y los otros dos cuando menos terapia psicológica. El caso del que me hablo ese conocido ni idea de que tal le va.
En los últimos años he dedicado mucho tiempo a tratar de comprender lo que acabo de decir y actualmente la teoría que manejo para tratar de comprender a las personas que padecen este síndrome es mucho más compleja. De hecho y de no ser por que una de las personas que mas me importan estoy convencido que lo padece hasta es posible que escribiera un libro sobre ello, en lugar de un post en un blog, dado el enorme número de paginas que tendría que llenar para contar lo que me parece haber descubierto.
Por eso, Marta, cuando un ser humano va hacer algo y antes de ver el resultado otro va y le dice algo como "me gustara" dejando implícito que si lo hace él lo hará bien y tratándose de algo de resultado tan dudoso como lo que me proponía que hasta los mejores profesionales que se dedican a ello a veces les sale un churro en lugar de lo que pretendían pues...
Pues sencillamente me imagino a una niña, idolatrada por todo un pueblo, a la que le dicen una y otra vez las palabras, miradas, gestos, poses de todo ese pueblo lo que tu vas hacer nos encantara. Y, a esa niña que tonta no es y que en el fondo sabe que también a ella como a cualquier otro ser humano algo le puede salir mal y no quedar "a la altura" de lo esperado...
Me la imagino temblando, por si pese a todo le sale mal. Temblando por si los demás descubren que también ella es de carne y hueso. Que también ella comete errores y que es tan capaz de meter la pata como cualquiera. A esa niña a la que nadie ve. Desplazada por esa otra niña, ficticia, que solo existe en la fantasía de los demás y a la que tanto admiran. Y, la niña tiembla pensando en en que sucederá el día en que toda esa gente que la admira descubran que en realidad lo que admiran no es más que un película mental que ellos se han gestado, secuestrándola en ella; convirtiéndola en un mero personaje de fotonovela, en la cual ella pone la cara para la foto y ellos le escriben la historia.
Una niña incapaz de sentirse amada, pues sabe que no la ven; nadie la ve. Nadie la conoce. Y, nadie puede amar a quien no conoce de nada. Una niña repleta de secretos.
Una niña que sabe que solo se gana a los demás cuando les vende la película que ellos quieren ver. Que solo se siente medio real, entre los demás, cuando la aplauden pues toda su vida le enseño que cuando no le aplauden para ellos ella no existe.
No, Marta, cuando yo voy hacer algo, mejor, esperemos a que lo haga y luego ya veremos si lo que he hecho nos gusta o no.
Pues bien, la relación que esa mujer tenía con ese hombre es anterior a ese cambio en el lenguaje. El no era su pareja, era su novio. Pero lo que importa no es ya esa relación de noviazgo, es lo que ella sentía y el por ella. Y, es que para lograr explicarme necesitamos hablar de sentimientos. Mantener una relación de noviazgo significa muy poco, en realidad no significa nada salvo cara a la galería de la opinión ajena; lo único que importan son los sentimientos. Pero a la opinión ajena, por entonces, eso pese a todo, la relación por la relación, le parecía importante. Todo eso ella lo sabía y le dio igual. Una mujer inteligente hace algo a sabiendas de que se esta jugando arruinar lo que sus propios sentimientos le hacen ver como algo de lo más deseable, poder compartir su vida con el hombre al que quiere. Bueno, casi me sonrojo al escribir esto, vale, de acuerdo, cierto y por supuesto y faltaría mas y desde luego; claro que una mujer puede hacer con su cuerpo lo que le salga de la real gana que para eso es suyo y no de los demás y no quisiera que lo dicho antes pareciera querer insinuar lo contrario. Que no, que por supuesto no es eso lo que quiero decir. Que lo que digo o intento es otra cosa. Que lo que digo es que ella quería pasar la vida con el primer hombre pero a la vez hizo imposible su deseo.
¿Qué la movió a ello?
Yo no lo entendía.
Le pregunte al conocido que me lo contó si él le encontraba explicación.
Según él todo fue un problema surgido de la propia biografía de aquella mujer, lo resumió en dos palabras. Éxito social; así lo llamo.
Ella, por lo visto, fue alguien que nació en un pueblo pequeño y allí creció; guapa, inteligente y formal; esas tres características suyas pronto hicieron que todas las miradas de aquel pequeño pueblo se centraran en ella.
Fue la niña ejemplar para los padres de sus propias amigas, la adolescente con la que soñaban todos los vecinos de su edad, la joven ejemplar a los ojos de adultos, jóvenes y niños; la mas respetada y admirada del colegio e instituto por estudiantes y profesores. Nadie había en todo el pueblo que esperara que ella fuera humana, que cometiera errores. De ella solo se esperaba lo mejor y con la certeza de que cada día eso y solo eso es lo que ella desbordaría. Excelencia.
Claro que una mujer como esa, que hasta por lo visto tenía buen gusto, pudo elegir al hombre que le salio de la gana. Y, se fue a enamorar de uno un poco distinto al común de los mortales. Mala suerte, que se le va hacer. Aquel hombre no la miraba, pese a estar enamorado de ella, como si ella fuera la encarnación humana de la perfección. La miraba como a una mujer de carne y hueso. Conocía la virtudes de ella, cierto, pero también defectos. Le gustaban algunas cosas de ella, otras no. Su error fue enamorarse del único hombre que la veía. Todos los demás, al igual que el resto de los humanos, en vez de verla a ella lo que veían era la encarnación de un idea.
Yo creo que quizá eso fue lo que hizo que se enamorara de él. Pero da igual. Él estaba enamorado de ella y no de lo que ella parecía ser. Según el conocido que me lo contó eso fue lo que destrozo la relación.
Cuando a un ser humano le enseñas desde niño, que es una estrella ya no sabe mirar a los demás humanos salvo desde demasiado alto. O, eso me decía el conocido; los sentimientos del hombre del que estaba enamorada no le importaron, ella necesitaba aplausos como otros necesitamos el aire que respiramos; el no la aplaudía o si lo hacía nunca lo hizo en la medida que ella necesitaba pero había otros que si la aplaudían y con uno de esos otros ella comenzó una relación simultanea. Uno era el hombre que ella quería, otro el que le daba lo que ella quería. Los necesitaba a los dos.
Pero claro, nadie puede a la vez tener la mano abierta y cerrada. Hay que elegir. Ella no eligió, lo quiso todo. Fin de la historia.
Es solo una historia. Un caso. Pero hay otros. Yo ya le llamo a ello el "síndrome de éxito social", ignoro si los psicólogos ya lo han estudiado o aún no; pero de los cuatro casos paradigmáticos que conozco, personalmente, de ese síndrome dos, a día de hoy, reciben tratamiento psiquiátrico y los otros dos cuando menos terapia psicológica. El caso del que me hablo ese conocido ni idea de que tal le va.
En los últimos años he dedicado mucho tiempo a tratar de comprender lo que acabo de decir y actualmente la teoría que manejo para tratar de comprender a las personas que padecen este síndrome es mucho más compleja. De hecho y de no ser por que una de las personas que mas me importan estoy convencido que lo padece hasta es posible que escribiera un libro sobre ello, en lugar de un post en un blog, dado el enorme número de paginas que tendría que llenar para contar lo que me parece haber descubierto.
Por eso, Marta, cuando un ser humano va hacer algo y antes de ver el resultado otro va y le dice algo como "me gustara" dejando implícito que si lo hace él lo hará bien y tratándose de algo de resultado tan dudoso como lo que me proponía que hasta los mejores profesionales que se dedican a ello a veces les sale un churro en lugar de lo que pretendían pues...
Pues sencillamente me imagino a una niña, idolatrada por todo un pueblo, a la que le dicen una y otra vez las palabras, miradas, gestos, poses de todo ese pueblo lo que tu vas hacer nos encantara. Y, a esa niña que tonta no es y que en el fondo sabe que también a ella como a cualquier otro ser humano algo le puede salir mal y no quedar "a la altura" de lo esperado...
Me la imagino temblando, por si pese a todo le sale mal. Temblando por si los demás descubren que también ella es de carne y hueso. Que también ella comete errores y que es tan capaz de meter la pata como cualquiera. A esa niña a la que nadie ve. Desplazada por esa otra niña, ficticia, que solo existe en la fantasía de los demás y a la que tanto admiran. Y, la niña tiembla pensando en en que sucederá el día en que toda esa gente que la admira descubran que en realidad lo que admiran no es más que un película mental que ellos se han gestado, secuestrándola en ella; convirtiéndola en un mero personaje de fotonovela, en la cual ella pone la cara para la foto y ellos le escriben la historia.
Una niña incapaz de sentirse amada, pues sabe que no la ven; nadie la ve. Nadie la conoce. Y, nadie puede amar a quien no conoce de nada. Una niña repleta de secretos.
Una niña que sabe que solo se gana a los demás cuando les vende la película que ellos quieren ver. Que solo se siente medio real, entre los demás, cuando la aplauden pues toda su vida le enseño que cuando no le aplauden para ellos ella no existe.
No, Marta, cuando yo voy hacer algo, mejor, esperemos a que lo haga y luego ya veremos si lo que he hecho nos gusta o no.
26 mayo 2011
Para una "requetepeina"
Por casualidad y buscando un vídeo he terminado dando con este otro. Y, de estar de lo más serio, dándole vueltas y más vueltas a como podrían decirse ciertas cosas sin arriesgarse a que resultaran inoportunas, he pasado primero a sonreír y luego a reírme. Ni idea de donde sale realmente ese vídeo, no me importa; lo único que cuenta es que dice lo que yo quería decir y sin herir a nadie. Por lo tanto aprovecho y lo dejo aquí.
(¡Lastima que yo no sepa hablar de ese modo!)
:-)
23 mayo 2011
Esas manos...
En un foro una vez, no hace tanto, deje algo escrito...
Decia..
Melusina es un hada mitica, Litross.
Cuentan que pesaba sobre ella una secreta maldicion que empeoraria si alguna vez era descubierto dicho secreto. Vivia feliz con su marido, un humano hasta que este llevado por los celos la espio, descubriendo asi su secreto y rompiendose con ello el matrimonio.
Puedes encontrar mas informacion sobre ella aqui...
http://es.wikipedia.org/wiki/Melusina
Compre hace mas de 20 años la novela original de Jean D´Arras, del siglo XIV, en la que por primera vez se nos habla de ella. Era para un regalo que no pude entregar; desde entonces la conservo y sin leer, con la esperanza de que algun dia pueda volver a encontrarme con la persona para la que la compre y entregarsela (por eso su historia me resulta entrañable)
Mas recientemente, ManuelMujica Lainez tambien tiene una novela sobre ella, publicada por la editorial Seix Barral, titulada "El unicornio"
Decia..
Melusina es un hada mitica, Litross.
Cuentan que pesaba sobre ella una secreta maldicion que empeoraria si alguna vez era descubierto dicho secreto. Vivia feliz con su marido, un humano hasta que este llevado por los celos la espio, descubriendo asi su secreto y rompiendose con ello el matrimonio.
Puedes encontrar mas informacion sobre ella aqui...
http://es.wikipedia.org/wiki/Melusina
Compre hace mas de 20 años la novela original de Jean D´Arras, del siglo XIV, en la que por primera vez se nos habla de ella. Era para un regalo que no pude entregar; desde entonces la conservo y sin leer, con la esperanza de que algun dia pueda volver a encontrarme con la persona para la que la compre y entregarsela (por eso su historia me resulta entrañable)
Mas recientemente, ManuelMujica Lainez tambien tiene una novela sobre ella, publicada por la editorial Seix Barral, titulada "El unicornio"
Nada más decía, no era necesario. Y, es que hablábamos de Melusina y no de mi historia.
Pero hoy y aunque se supone que debía escribir algo largamente retrasado y hace tiempo prometido, por ser hoy, he buscado aquel viejo post. Lo he copiado y lo he pegado, aunque tan solo sea para poder decir una vez más... "desde entonces la conservo y sin leer, con la esperanza de que algun dia pueda volver a encontrarme con la persona para la que la compre y entregarsela"
Y, la conservo pese a que esa persona ni lo sabe y que si hoy por un azar me la cruzara en la calle ella simularía no conocerme y yo a ella no concerla. El libro envejecerá conmigo, sin manos que lo recojan.
03 mayo 2011
Los días de la vida
Pasa el tiempo, corre, vuela.
Triste es que los días escapen y nada pase.
A veces el miedo a la vida nos impide vivir.
... Pero no es es el miedo. Es la cobardía.
...Que la vida esta hecha de miedos y tonto el que no los tenga. Que tonto y no valiente es aquel que carece de miedos. Pero...
Hay miedos cuerdos y miedos locos. Gente que tiene miedos pero no se detienen. Y, gentes que más que tener miedo es el miedo el que les tiene a ellos.
Triste es que los días escapen y nada pase.
A veces el miedo a la vida nos impide vivir.
... Pero no es es el miedo. Es la cobardía.
...Que la vida esta hecha de miedos y tonto el que no los tenga. Que tonto y no valiente es aquel que carece de miedos. Pero...
Hay miedos cuerdos y miedos locos. Gente que tiene miedos pero no se detienen. Y, gentes que más que tener miedo es el miedo el que les tiene a ellos.
27 abril 2011
Portugal
Portugal es un país al que tengo poco más o menos aun tiro de piedra de donde vivo y aun así apenas lo conozco. Pero los cinco días que viví allí se me han quedado dentro para siempre.
Las empinadas cuestas de Coimbra, las arenas de Plaia da Tocha...
Esa ciudad y esa playa me acompañaran ya siempre de un modo que ningún otro lugar puede hacer. Pero sobre todo el modo en que me sentía entre aquella gente, lejos de malos recuerdos.
Volví de allí enamorado de Portugal, eso es verdad, pero ello nada tiene que ver con la decisión que tomé meses después. Mudarme a vivir allí.
Fue otra la causa.
Busque trabajo para mantenerme allí, en Follas Novas me recomendaron unos libros y cedes para aprender el portugués y cada día, cada semana, cada mes que fue pasando me fui cada vez más haciendo a la idea de irme. Tenía una razón que me llevo a marcarme un objetivo y plan para alcanzar ese objetivo. Pero todo era falso.
Es lo que tiene de malo vivir desinformado. Y, yo lo estaba totalmente. El objetivo era inalcanzable y todo mi plan se asentaba sobre la nada.
Pudo ser peor.
Una noche como esta. Estando sentado en la mesa de una cafetería, con la pipa y tomando no me acuerdo que, pero esperando sucedio lo que no esperaba. Ahora al recordar aquella noche me parece incomprensible que me lo tomara con tanta calma, no lo entiendo. Quizá solo sea que antes que en esa noche paso en otras mil y que aunque no esperara, minutos antes, que volviera a pasar, cuando paso fue como si simplemente nada pasara, nada salvo que por fin comprendí que si a esas alturas nada pasaba es que ya nada pasaría. Todo vaso tiene su medida, incluso uno en que pudiéramos meter el Atlántico entero llega un momento, en que gota a gota, termina desbordando sin necesitar para ello nada mas que otra gota más. Una gota pequeña termina desbordando un vaso que mil antes no pudieron. Y, supongo que el vaso estaba muy lleno. Mucho y desbordo.
Esa noche desperté de un largo sueño, allí sentado. Me levante, pague, me fui.
Y, cuando llego aquel 23 de mayo no hice la llamada que tantos meses llevaba esperando y preparándome para hacer. Y, fue mejor. No había motivos para irme a Portugal, en realidad no los había habido nunca y ahora, por fin, lo sabía.
25 abril 2011
25 de abril
Aquella mañana, como de costumbre, la mujer despertó, se preparo y salio a la calle. Era una mañana más en la que salía a trabajar.
Por el camino se fue cruzando con soldados, pero no le dio importancia. A la puerta del establecimiento en el que ella trabajaba, un soldado le pidió un pitillo, ella no tenía y en su lugar le ofreció un clavel; otros soldados lo vieron y cada uno quiso su clavel. La gente eso ya lo ha olvidado, que todo comenzó con un pitillo, creo yo. Es natural. Ese día era el 25 de abril de 1974 y el país en el que eso sucedió es Portugal.
Aquella madrugada, a las 0:25 horas, una emisora de radio transmitió Grândola, Vila Morena, una canción de José Afonso. Esa era la contraseña que confirmaba el inicio del levantamiento militar contra la dictadura salalzarista que imperaba en Portugal desde hacia 48 años.
Sea como sea, ese día el ejercito salio a la calle para terminar con una dictadura, no para imponerla. Y, un pueblo pese a los continuos llamamientos por radio, por su seguridad, para que se quedaran en casa, por parte de los propios dirigentes del levantamiento, opto por salir a esa calle y unirse a los soldados.
" Uno de los hitos de aquellas concentraciones fue la marcha de las flores en Lisboa, caracterizada por una multitud pertrechada de claveles, la flor de temporada, siendo que en su ruta hacia los puntos claves de Lisboa unos soldados pidieron claveles en el puesto callejero de una florista, para colocarlos en sus fusiles, como símbolo que deseaban evitar disparar sus armas. Ese es el origen del nombre dado a esta revolución"
Por eso O 25 de Abril, como le llaman en Portugal, puede ser fiesta en todo el país. Pero debería ser fiesta en todas partes y para todos; ya que ese día, unos pocos, que no eran tan pocos, dieron una lección a toda la humanidad.
Hoy lo pienso celebrar como lo que es, un día de fiesta. Que ademas hace mucho ya, demasiado, que no sé lo que es eso.
04 abril 2011
El problema
No, que va, el problema no son los malvados. Por no ser ni los que les aplauden y ríen son el problema.
El problema son todos esos que ven y corren a mirar para otro lado.
(¡Jo, pero que de grima siente uno a veces!)
El problema son todos esos que ven y corren a mirar para otro lado.
(¡Jo, pero que de grima siente uno a veces!)
12 marzo 2011
De mascaras y carnavales
Los carnavales se van del mismo modo que llegaron, dejando paso a los siguientes que se acercan. Sin que nada cambie. Siguen siendo esas fechas, puñado de días, en los que sobre las mascara que llevamos puesta todo el año nos ponemos una nueva.
Me los he pasado escondido. Oculto de todo ese histérico esconderse tras mascaras que nos liberan no de los demás, como piensan algunos, si no de nuestro miedo a los demás, que es diferente.
Vivir en sociedad es vivir entre mascaras, siendo mascara. Sin atreverse a dejar que vean quien eres, sin que los demás te permitan descubrir quienes son.
Vivir en sociedad es no osar desnudarse, avergonzarse y correr a buscar hojas de vid con las que taparse el alma, no vaya ser que te vean.
Vivir en sociedad es vivir encadenándose a mil mentiras. Encadenados a un permanente ir aparentando aquello que queremos que crean que somos, lo seamos o no.
Pero hay otra forma de vivir en sociedad, claro, eso por supuesto; pero de ello no te voy hablar pues sé que no me creerías.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
